Calculadora de Agua Diaria
Calcula cuánta agua debes beber al día según tu peso, ejercicio y clima. Muestra el resultado en litros, mililitros y vasos, con el cálculo explicado paso a paso.
Cuánta agua necesitas realmente
El conocido consejo de ocho vasos al día es una regla práctica sin pruebas sólidas que la respalden. Un punto de partida más útil es el peso corporal: en torno a 30 o 35 mililitros por kilogramo en un adulto sano, lo que supone entre 2,1 y 2,5 litros para una persona de 70 kg. El ejercicio, el calor y la altitud lo elevan, y alrededor del 20 por ciento del consumo de la mayoría de la gente llega a través de la comida y no de las bebidas.
La sed es una guía razonable
Para la mayoría de las personas sanas con acceso fácil a bebidas, la sed regula el consumo lo bastante bien sin necesidad de contar nada. Las principales excepciones son las personas mayores, cuya respuesta de sed se debilita con la edad, y quien hace ejercicio intenso con calor, donde las pérdidas por sudor pueden adelantarse a la señal de sed. En esas situaciones tiene sentido beber siguiendo un plan y no la sed.
Qué cuenta para el total
Cuentan todos los líquidos, no solo el agua sola. El té, el café, la leche, los zumos y los refrescos contribuyen, y también la comida: la fruta, la verdura y la sopa son agua en su mayor parte. La cafeína es un diurético suave, pero con un consumo normal el líquido de una taza de café compensa de sobra la producción extra de orina, así que el café aporta más de lo que quita.
Consejos prácticos
- El color de la orina es la comprobación más sencilla. Un amarillo pajizo claro está bien; un amarillo oscuro indica que necesitas más, y una orina completamente transparente indica que bebes más de lo necesario.
- Reparte el consumo a lo largo del día en lugar de beber mucho de una vez, ya que en ese caso acaba saliendo casi todo.
- Para el ejercicio, una guía aproximada son de 400 a 800 ml por hora, más con calor y en personas de mayor peso.
- Beber mucho más allá de la sed no es inofensivo. Un consumo muy alto puede diluir el sodio en sangre, una situación rara pero grave llamada hiponatremia.
- La altitud, los viajes en avión, la fiebre y la lactancia elevan las necesidades de forma notable.